Celia medrano

Especialista en inseguridad personal

¿Quién soy?

Soy Celia, Psicóloga Sanitaria.
Elegí llamarme La psicóloga insegura en redes porque yo también he vivido la inseguridad en primera persona.
Hoy acompaño a personas a transformar sus dudas y miedos en confianza, autenticidad y calma.

¿Como puedo ayudarte?

¿Te pasa que, por mucho que lo intentes, siempre tienes la sensación de que no es suficiente?Quizás te descubras dándole vueltas una y otra vez a lo que piensan los demás de ti, temiendo decepcionar o convencidx de que no serás capaz. Estas frases y pensamientos, que parecen tan pequeños, pueden llegar a condicionar tu vida más de lo que imaginas.La inseguridad se manifiesta de muchas formas: en tus relaciones, cuando te cuesta poner límites por miedo a ser juzgadx; en tu trabajo, cuando el síndrome del impostor te hace dudar de tus capacidades; o en tu relación contigo mismx, cuando la autocrítica constante te impide disfrutar de lo que sí estás logrando.

A lo largo de mi formación, me fui nutriendo de diferentes enfoques (terapia cognitivo-conductual, sistémica, aceptación y compromiso, terapias contextuales…) hasta llegar a definirme como psicóloga con un enfoque integrador. Esto significa que adapto las herramientas y técnicas a cada persona, porque no todos necesitamos lo mismo ni en el mismo momento.Hoy, con la suma de mi recorrido personal y profesional, acompaño a personas que quieren transformar su inseguridad en confianza, autenticidad y calma.Trabajo de forma online y me gusta describir mi estilo como estructurado pero flexible: te propongo reflexiones o ejercicios prácticos para llevarte entre sesiones, pero siempre desde el respeto a tu ritmo y a lo que puedes sostener en cada momento.Mi trabajo se centra en ayudarte a:• Comprender tu inseguridad• Aprender a gestionarla.• Transformarla en confianza y seguridad en ti mismx.

QUE TRABAJAREMOS

Lo que trabajaremos en terapia es aprender a reconocer esas dinámicas y transformarlas paso a paso. Juntxs vamos a:• Entender de dónde viene tu inseguridad y cómo se mantiene.
• Aprender a relacionarte con tu autocrítica de una manera más amable.
• Fortalecer tu confianza para tomar decisiones sin tanto miedo al error o al juicio.
• Incorporar pequeñas acciones prácticas que te hagan sentir cada vez más segurx de ti mismx.
El objetivo no es dejar de sentir inseguridad de un día para otro (eso sería poco realista), sino que poco a poco aprendas a vivir con más confianza, autenticidad y calma.*Si al leer esto has sentido identificadx, quizás sea el momento de dar el primer paso y empezar a trabajar en ti. Estoy aquí para acompañarte en ese proceso.

Sobre mí

Decidí enfocarme en la Inseguridad personal porque, como muchas de las personas a las que acompaño, también he sentido lo que significa vivir con dudas, miedo a decepcionar o a no ser capaz de y a convivir una autocrítica constante.Durante una etapa de mi vida, la inseguridad estuvo muy presente y esa experiencia me llevó a comprender, de forma muy personal y profunda, lo difícil que puede ser convivir con la inseguridad… y al mismo tiempo lo transformadora que puede resultar cuando empezamos a mirarla de frente.Con el tiempo descubrí que la inseguridad no es un defecto, ni una señal de debilidad, sino una invitación a escucharnos y a cuidarnos. Este aprendizaje personal fue el punto de inflexión que me impulsó a dedicarme a este campo de la inseguridad personal y, más adelante, a especializarme en acompañar a personas que sienten que la inseguridad limita su vida.

mis pilares fundamentales:

Mi manera de trabajar está guiada por tres valores:• Cercanía: crear un espacio seguro donde puedas ser tú mismx.• Sencillez: usar un lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios.• Conexión: construir una relación terapéutica genuina y humana.*Porque la inseguridad forma parte de todos nosotros, pero no tiene por qué definirnos.

contacto

¿Como lo haríamos?

Dar el primer paso a veces genera dudas, nervios o incluso miedo. Es normal.Si estás aquí, probablemente ya has hecho mucho más de lo que crees.

1• Escríbeme al correo que aparece aquí.2• Te responderé personalmente en un plazo aproximado de 1 día.3• Agendaremos una primera llamada de 15 minutos para valorar si este acompañamiento encaja con lo que necesitas.

Reflexiones y recursos

Inseguridad personal:
Cuando la seguridad no es no tener dudas.

Una pequeña reflexión sobre qué entendemos por seguridad personal y por qué muchas veces confundimos seguridad con perfección o ausencia de dudas

Cuando la inseguridad no siempre se nota.

Síndrome del impostor, autoexigencia y otras formas en las que la inseguridad puede aparecer.

Inseguridad personal
Sentir dudas, inseguridad o miedo en determinados momentos forma parte de la experiencia humana. Todos atravesamos etapas en las que nos cuestionamos, nos sentimos más vulnerables o necesitamos más validación.
La inseguridad, en sí misma, no es algo extraño ni significa que haya algo “mal” en nosotros. El problema suele aparecer cuando esa sensación empieza a ocupar demasiado espacio, condiciona nuestras decisiones o afecta la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás.
Muchas personas conviven con inseguridad sin llegar a identificarla claramente como tal. Y aunque desde fuera puedan parecer personas seguras, por dentro viven con una presión difícil de sostener.
La seguridad no es no tener dudas
La seguridad personal no tiene que ver con sentirse capaz todo el tiempo ni con no tener dudas nunca.
Muchas veces hemos aprendido una idea bastante irreal sobre lo que significa ser una persona segura: parecer fuerte constantemente, tomar decisiones sin dificultad o quererse a uno mismo al 100% todo el tiempo.
Sin embargo, la seguridad suele tener más que ver con una convicción interna: la sensación de que, incluso con dudas o dificultades, podemos sostenernos, afrontar desafíos y actuar de forma coherente con quienes somos.
Una persona segura no es una persona que nunca duda.
Es una persona que no necesita dejar de dudar para poder seguir adelante.
Muchas veces, intentando sentirnos aceptados o suficientes, terminamos construyendo una seguridad muy de cara a los demás: una imagen de fortaleza, control o perfección que necesita sostenerse constantemente.
El problema es que cuando nuestra seguridad depende de mantener ese “disfraz”, suele volverse frágil y agotadora.
Qué suele haber detrás de la inseguridad
La inseguridad no tiene que ver simplemente con ser tímido o tener baja autoestima. Muchas veces implica una dificultad más profunda para confiar en uno mismo de forma estable.
Puede sentirse como una duda constante sobre el propio valor, las propias capacidades o la forma en que creemos que los demás nos perciben.
La inseguridad suele aparecer cuando nuestra confianza depende demasiado de factores externos:
• el rendimiento,
• la aprobación,
• la validación,
o la sensación de estar haciendo las cosas “correctamente”.
En esos casos, la seguridad se vuelve muy frágil, porque depende constantemente de lo que ocurre fuera o de cómo creemos que somos vistos.

Cuando la inseguridad no siempre se nota
Muchas veces pensamos en la inseguridad como algo muy visible: una persona tímida, alguien a quien le cuesta relacionarse o alguien que muestra claramente sus dudas.
Pero la inseguridad no siempre se ve así.De hecho, muchas veces aparece precisamente en personas responsables, exigentes y aparentemente seguras. Personas que funcionan bien en su día a día, que intentan hacerlo todo correctamente y que rara vez muestran vulnerabilidad hacia fuera.Síndrome del impostor: sentir en el fondo que “no eres para tanto”Una de las formas más frecuentes en las que suele aparecer la inseguridad es el síndrome del impostor.Personas válidas y capaces pueden vivir con la sensación de que, en cualquier momento, los demás descubrirán que “en realidad no son tan buenas”.Les cuesta reconocer sus logros y muchas veces sienten que tienen que demostrar constantemente su valor.Aunque reciban reconocimiento, la duda rara vez desaparece del todo.Vivir en modo exigencia constanteMuchas veces la inseguridad no paraliza.
A veces empuja a exigirse muchísimo más.
Hay personas que viven revisándolo todo, intentando no cometer errores o sintiendo culpa cuando descansan.Desde fuera pueden parecer muy competentes, pero internamente suelen funcionar desde el miedo:a equivocarse,
a decepcionar,
o a no estar a la altura.
Y poco a poco la vida empieza a sentirse más como una evaluación constante que como un espacio en el que poder estar tranquilos.Estar demasiado pendiente de cómo reaccionarán los demásOtra forma muy frecuente en la que aparece la inseguridad es vivir demasiado pendiente de cómo reaccionarán los demás.Esto puede verse en:dificultad para poner límites,
miedo al conflicto,
necesidad de agradar,
o culpa al priorizarse.
Muchas veces la persona termina tomando decisiones pensando más en no decepcionar o no generar malestar que en lo que realmente necesita.Cuando acabas dudando de ti constantementeHay personas que viven revisándose continuamente por dentro:si hicieron algo mal,
si dijeron algo inapropiado,
si tendrían que haber actuado diferente,
o si están tomando la decisión correcta.
Y aunque muchas veces esto se hace intentando sentirse más seguros, normalmente termina generando todavía más tensión y agotamiento mental.Porque la mente rara vez descansa del todo.Cuando la inseguridad no significa que haya algo roto en tiSentir inseguridad en algunos momentos es completamente humano.Todos dudamos o nos cuestionamos en determinadas etapas de la vida.El problema no suele ser sentir inseguridad, sino cuando esa sensación empieza a ocupar demasiado espacio y termina condicionando la forma en que vivimos, decidimos o nos relacionamos con nosotros mismos.Muchas veces, detrás de esa inseguridad, no hay debilidad ni falta de capacidad.
Hay historia, exigencia, miedo o maneras aprendidas de relacionarse con uno mismo.
Y entender eso suele ayudar mucho más que seguir luchando constantemente contra la duda.